Ansiedad y dolor de espalda

Determinadas regiones musculares, especialmente las de los músculos dorsales, pueden contracturarse con facilidad cuando tenemos ansiedad. Espalda, hombros, base del cuello y región posterior de los brazos suelen verse afectadas.

Estos músculos son los que utilizamos cuando estamos “en guardia”, los mismos que pone en tensión un boxeador antes de atacar o a la defensiva. Los músculos dorsales son los que nos permiten extender los brazos bruscamente al golpear o al bloquear algo que se nos viene encima.

La tensión que se produce en ellos es una preparación, por tanto, para la lucha o la defensa.

El problema radica en que, cuando hablamos de ansiedad, no hay un objeto externo ni una amenaza real y objetiva a la que enfrentarse y golpear, por lo que la tensión queda retenida.

Cuando esta situación se mantiene durante un tiempo prolongado, llega a producir dolores en la zona contraída.

El mejor modo de evitar estos dolores, lógicamente, pasa por tratar y eliminar la ansiedad que los causa. Pero también es cierto que tenemos a nuestro alcance excelentes recursos que, incorporados a nuestra rutina diaria, pueden ofrecernos unos fantásticos efectos paliativos. Os facilito los enlaces a dos de ellos.

Rutina de estiramientos para aliviar los dolores de espalda, cuello y cervicales:

(Vídeo publicado por Gym Virtual)

Audio de Relajación Guiada, basado en el método de Jacobson (Relajación Progresiva de Jacobson, Wikipedia):

Deja un comentario