Ansiedad y dolor de espalda

Determinadas regiones musculares, especialmente las de los músculos dorsales, pueden contracturarse con facilidad cuando tenemos ansiedad. Espalda, hombros, base del cuello y región posterior de los brazos suelen verse afectadas.

Estos músculos son los que utilizamos cuando estamos “en guardia”, los mismos que pone en tensión un boxeador antes de atacar o a la defensiva. Los músculos dorsales son los que nos permiten extender los brazos bruscamente al golpear o al bloquear algo que se nos viene encima.

La tensión que se produce en ellos es una preparación, por tanto, para la lucha o la defensa.

El problema radica en que, cuando hablamos de ansiedad, no hay un objeto externo ni una amenaza real y objetiva a la que enfrentarse y golpear, por lo que la tensión queda retenida.

Cuando esta situación se mantiene durante un tiempo prolongado, llega a producir dolores en la zona contraída.

El mejor modo de evitar estos dolores, lógicamente, pasa por tratar y eliminar la ansiedad que los causa. Pero también es cierto que tenemos a nuestro alcance excelentes recursos que, incorporados a nuestra rutina diaria, pueden ofrecernos unos fantásticos efectos paliativos. Os facilito los enlaces a dos de ellos.

Rutina de estiramientos para aliviar los dolores de espalda, cuello y cervicales:

(Vídeo publicado por Gym Virtual)

Audio de Relajación Guiada, basado en el método de Jacobson (Relajación Progresiva de Jacobson, Wikipedia):

2 comentarios en “Ansiedad y dolor de espalda

  1. Hola, interesante información, me gustaría comentar un poco mi caso, soy bastante deportista, pero soy una persona muy nerviosa, de las que hay cosas graves que las afronto bien y otras me cuesta más, hasta ahora, achacaba mis problemas musculares al ejercicio en exceso (practico triatlón). Me he tirado más de un año con dolores en gluteo, espalda y cuello insoportables sobretodo estando sentado, siendo difícil la conducción, ir al cine, etc.

    Como lo achacaba al correr, dejé de correr, y al cabo de los meses parece que me quité las molestias, pero ahora mismo, vuelvo al mismo plan, tengo bastante estrés por el trabajo, pero soy capaz de realizar cualquier tarea física sin molestias, sólo cuando estoy sentado o ciertos momentos me vienen esos dolores, los cuales no sé si la ansiedad me lo producen ellos, o es la propia ansiedad la que los produce, sé que es algo raro, porque si estuviera realmente lesionado, no podría hacer ningún ejercicio, el cual, cuando practico no sufro ningún dolor. ¿Es normal?, he descartado ya lesiones, salvo una pequeña protrusión L5-S1 por lo demás estoy perfecto. Descarto tomar ansiolíticos que puedan enmascararme el origen, ¿alguna solución? Muchas gracias y un saludo, gran sitio web

    • Hola, José.
      Eres una persona nerviosa, eres deportista, practicas triatlón, sufres estrés laboral y tienes una pequeña protrusión L5-S1. Es difícil, efectivamente, averiguar cuál es la causa de ese dolor, y sería importante conocerla.
      Tienes razón en que tanto las benzodiacepinas como el tratamiento mecánico habitual, aún facilitando alivio, pueden enmascarar el origen, suponiendo una solución temporal que, lamentablemente, no impedirá que el dolor reaparezca. Aún así, la fisioterapia, la corrección postural, los ejercicios adecuados de yoga y pilates, etc., son ciertamente útiles.
      Pero no es suficiente.
      Las emociones se suelen encontrar en el origen del problema, y sería lo prioritario que yo abordaría (¿te has dado cuenta de que, cuanto más nervioso estás, más te duele?). Está demostrado tanto que el estrés genera dolor físico como que aumenta la intensidad del que existe por razones diferentes (trastornos musculoesqueléticos).
      Tal y como yo lo veo, la solución por la que me preguntas pasaría por un abordaje holístico: por un lado, todo lo que hemos comentado de tratamientos manuales y ejercicios; por otro, cambiar los hábitos insanos y, por supuesto, eliminar ese estrés laboral que mencionas (aquí no puedo entrar en el cómo, espero que lo comprendas y me disculpes).
      Gracias por tu comentario.
      Un saludo.

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