Mi mujer es fría

Frialdad Afectiva, Indiferencia

-No recibo ninguna muestra de afecto. Es imposible que surja de ella una caricia o un beso -comentaba el marido-. Ni siquiera acepta un contacto físico casual. Emocionalmente es fría y distante. Siento que me evita y me rechaza.
-¿Estás de acuerdo? -le pregunté a ella.
-Supongo que sí -respondió.
-¿Desde cuándo ocurre esto? -dirigiéndome a ambos.
-Desde siempre, es mi forma de ser -respondió ella.
-No, no es cierto, al principio eras muy cariñosa -discrepó él retándola con la mirada.

Es normal que, cuando una pareja está distanciada, se vea disminuida la demostración de afecto. Y a la inversa: la limitación de la expresión afectiva es causa del alejamiento de la pareja. Ambos miembros sufren, el que no recibe las caricias y quien no las expresa.

La necesidad de afecto es universal, y está presente tanto en hombres como en mujeres. Todos precisamos caricias, cuidado, atención, ternura, abrazos, mimos, calidez, dulzura, pequeños gestos de cariño. Darlos y recibirlos.

La soledad causada por la indiferencia emocional es, posiblemente, la más dura de las soledades que podemos experimentar.

La forma de demostrar y recibir afecto, sin embargo, suele ser diferente entre hombres y mujeres, y de ahí el diálogo con el que he iniciado el artículo, porque a él me voy a referir.

¿Podemos afirmar que la mujer de este caso es la responsable (que no culpable) del malestar de la pareja? Rotundamente no, al menos sin más datos.

Puede ocurrir, ciertamente, que esta mujer creciera en un entorno familiar emocionalmente frío que le impidiera aprender a expresar y recibir cariño con naturalidad, o que haya tenido relaciones amorosas con las que ha sufrido por (según su análisis) el exceso de apertura y entrega afectiva. Si fuera así, el problema podría superarse fácilmente, y sería ella la primera y principal beneficiada. Pero también es posible que su pareja no la esté ayudando a actuar de un modo diferente.

¿Y si el hombre, cuando ella se acerca a él o le permite acercamientos, interpreta que existen insinuaciones sexuales en vez de expresiones de cariño?

No tendría mucho derecho a quejarse de “frialdad” si no sabe distinguir entre acariciar y magrear o si entiende que un abrazo es la expresión del deseo de relaciones sexuales íntimas. Estaría demostrando que ha sido educado de un modo sexista y fallido, y requeriría de un aprendizaje correcto que también se le puede facilitar. Lógicamente, repercutiría positivamente en su relación de pareja.

Cuando no existe una comunicación eficaz en la pareja, los problemas se agudizan y se convierten en difíciles de dirimir. Se generan sufrimientos innecesarios, reproches sin justificación real y, finalmente, la ruptura se revela como la única solución válida para la relación.

Evitemos callar lo que sentimos, por nuestro bienestar afectivo y emocional. Un abrazo sincero comunica más que todas las palabras que somos capaces de articular, y supone una bonita y gratificante forma de comenzar a abrirnos.

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